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RELILOMO

Las mujeres que Jesús no condena

Entonces le presentaron a Jesús varias mujeres “sorprendidas” en distintas situaciones que los escribas y fariseos de estos tiempos tienen la certeza que son meritorias de condena…

Para que Jesús las condenara, apelaron a la ley del más fuerte, a las leyes del Imperio, a las leyes de la guerra sucia, a las técnicas y estrategias de lucha contra el terrorismo, a las leyes de la religión acomodada (o las leyes acomodadas de la religión), a las leyes del mercado y a las nuevas leyes aprobadas por el Congreso (las que “sutilmente” violan los derechos humanos)

Jesús no tenía escapatoria esta vez, pues tenía todo el peso de las múltiples leyes para condenarlas.

Todo estaba claro... ¿Para qué juicios prolongados? ¿Para qué un abogado defensor si la certeza era absoluta?¿Para qué gastar tiempo en escucharlas si nada nuevo tenían para decir?¿Para qué gastar plata en gente que no es útil?¿Para qué aumentar el número de los que no compran y menos producen?

Por eso, aprovecharon para traerlas a todas juntas. Le trajeron:

- Una mujer con retraso mental que había sido violada y sus familiares cercanos querían hacerla abortar…

- Una mujer indígena que se había opuesto a que le quitaran las tierras que su comunidad habita desde remotos tiempos y que son sus legítimos dueños…

- Una mujer campesina que había abierto los caminos públicos, cerrados con tranqueras y candados por un potentado que quería ampliar su cerrada propiedad para abrirla al narcotráfico...

- Una mujer golpeada que quiso librarse del compañero que la maltrababa y por ello se había ido de casa…

- Una mujer-niña que robaba en las calles y cuyas ganancias iban a parar a otras manos…

- Una mujer de piel negra que estaba en una manifestación por los derechos de las mujeres y varones de su color…

- Una mujer que comercializaba su cuerpo porque no tenía otro medio de ganarse la vida y alimentar a sus hijos…

- Una mujer con Sida que había sido contagiada por su compañero y por ello había ejercido violencia contra él…

- Una mujer que, en un barquito, trataba de huir de la violencia, la pobreza y la mala vida hacia un sueño costero…

- Una mujer joven y de “buena familia” que buscaba comprender el atractivo y la seducción de su genitalidad…

- Una mujer que era violada desde hace años por su patrón y al nacer su hijo, en un ataque de desesperación, lo había tirado…

- Una mujer que se negaba a mutilar su clítoris porque quería respetar la integridad de su cuerpo y su derecho a gozar en todas las dimensiones de su sexualidad…

- Una mujer-niña que se había escapado de un orfanato porque se sentía ahogada y maltratada…

- Una mujer que protestaba contra la guerra sanguinaria de los que inventan la guerra para hacer buenos negocios con la sangre, la destrucción y el petróleo…

- Una mujer feminista que luchaba por reivindicar sus derechos de género…

- Una mujer, aun muchachita, que vivía en las calles y se drogaba junto con sus compañeras y compañeras de intemperie…

- Una mujer que celebraba la muerte del dictador…

Recuerdo solo estas…aunque eran muchas más las mujeres que le trajeron a Jesús. No exhibieron documentos, pero sé que había de Asia, África, América, Europa y Oceanía…de países mundialmente famosos y de otros no tanto, de algunas familias de apellido conocido y muchas que eran sólo un número…¿fue una casualidad?

Y Jesús se puso a escribir en la tierra cosas ininteligibles. ¿qué habrá escrito? ¿quién sabe?. Alguno pensó que había escrito “dame paciencia”; otros, “¿qué hago con estos tipos?”; otros, pensaron que estaba dándose tiempo para la respuesta porque estaba un poco desorientado; otros, creyeron que estaba repasando el derecho civil, el derecho penal, el derecho canónico, el derecho torcido de los que siempre vuelcan la balanza de la justicia para su lado…para ver qué artículo citar y salir bien parado de esta situación; algunos, creyeron ver en sus ojos cómo elaboraba su ira…

Pero lo que muy pocos percibieron, o casi ninguno, fue que Jesús, en realidad, “se inclinó” frente a las mujeres que le habían colocado delante pidiéndoles que se “erigiera” como Juez Supremo.

Esta vez, no dijo “el que no tenga pecado, que tire la primera piedra”...porque conocía la tela de los que querían la condena de todas ellas. Los había cargados de orgullo, creídos que eran los limpios, los salvadores del Impero o del planeta, los puros, los religiosos, los defensores de la familia, los guardianes de las iglesias…

Jesús tuvo temor de que les hicieran daño a estas mujeres…Por eso, no volvió a repetir la frase de aquellos tiempos. Esta vez, después de inclinarse frente a ellas un buen rato, se levantó, tomó con sus manos el mentón de cada una de estas mujeres y, cariñosamente, lo levantó, para que no siguieran mirando hacia abajo avergonzadas, sino que recuperaran su dignidad. Luego, las miró transparentemente a sus ojos…a cada una…

A algunas…, les dijo: “busquemos juntos alguna alternativa diferente”.

A otras, les dijo: “sigan adelante, yo estoy con ustedes. Tienen un coraje admirable”.

Y a todas,…todas…les dio un abrazo, las trató de igual a igual…y les dijo: “yo no te condeno”…

Todos, comenzando por los más poderosos y terminando por algunos no tan poderosos (pero bien machistas), pasando por los defensores de “los valores tradicionales”…(pero olvidadizos de la justicia y la misericordia), se fueron retirando. Estaban desilusionados…porque el Señor de los Ejércitos, el Dios Todopoderoso, El Cristo Rey, el Señor de los Señores, no había cumplido la misión encomendada…

Claro, “si era sólo Jesús de Nazaret el hijo del carpintero y la muchachita esa…

Francisco Murray

INDONESIA

9 comentarios

Sara Gutiérrez -

La reflexión a la que he llegado es que hay cosas que no cambian como el hecho de que el machísmo, el egoísmo, la falta de compasión hacia las mujeres siga existiendo como hace miles de años. Que tantos avances se hayan conseguido, nuevas tecnoloías han aparecido, pero todavía hay gente con una mentalidad cerrada que no es capaz de perdonar, de comprender y de ponerse en el lugar del otro.
No se debe condenar a una persona por el simple hecho de ser mujer. Me hubiese gustado saber si en vez de mujeres hubieran sido hombres si los hubieran tratado de la misma forma o tal vez por hacerlo ellos no se hubiera considerado como pecado.

Sara

Chaxiraxi Santana -

Me parece un buen texto, bajo mi punto de vista nos enseña que no tenemos que juzgar a nadie con lo que haga con su vida. Cuando ninguna mujer hacia nada malo, ni nada que perjudicara a otros...¿por qué ser juzgadas entonces?.
En fin. Va llendo bien el blog por lo que veo. Saludos

Nidia...! -

Después de leer la parábola, lo único que puedo pensar es: Como remotandonos tanto tiempo atrás, ya existía el machismo y la creída superioridad de hombres hacia mujeres.
Todo lo que pasa hoy en día, como bien comentó Marcos, las noticias con las que nos encontramos cada día al encender la Tv. Violencia por aquí, violencia por allá...! Contra este tipo de actos, ya la sociedad tenía que haber hecho algo hace mucho tiempo.
Jesús no fué capaz de juzgar a las mujeres, todo lo contrario, las apoyó. Él si supo ser valiente, porque realmente, nadie debería de ser capaz de juzgar a otro y mucho menos de maltratar...!

Nidia

¡Jimmy! -

No comprendo que se tratara tan mal a las mujeres de la época(aunque ahora tampoco se les trata como debiera).Jesús hizo un gesto muy bueno al respetar a esas mujeres que eran condenadas por realizar actos que muchas no querian o que simplemente no podian hacer otra cosa.Creo que ese momento tuvo que ser en el que mejor se sintieron esas mujeres,ya que por primera vez...Alguien las respetaba y las trataba con igualdad.

Jimmy

Marcos Báez García -

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¡Sí! ¡Me encanta! Siempre es un placer leer este tipo de historietas -no me refiero a las de ciencia ficción, sino a las de la vida de Jesús-. Parece que cada moraleja es más rica que la anterior. Es especialmente interesante ésta parábola, ahora que con sólo encender la tele se te echan encima noticias y noticias relacionadas con el machismo, lo cual me remite inevitablemente al hecho de saber que esta actitud pacífica que El Mesías trataba de promulgar haya degenerado en una iglesia cruel y opresora, siendo, paradójicamente, el de las mujeres, uno de los colectivos más castigados.

Como no quiero dramatizar -y para cerrar el comentario como al profe y a mí nos gusta- hago constar que la iniciativa de crear un blog de la asignatura es muy útil y felicito al profesor por tener ésto tan acicalado y por estar ahí actualizándolo un día tras otro... Cualquiera diría que no te preocupas por nosotros...

Marcos

Adán -

Desde mi punto de vista creo que esta historia es muy interesante porque dice de como unos hombres llevan a unas mujeres a jesus para que las juzgara sin mirar como eran,sin tener en cuenta de que algunas seganaban la vida de una forma que no querian,pero no tenian mas remedio de ganarsela así y los hombres creian que ellas abian pecado y no fue asi por eso jesus las recibio con cariño y les dijo que las defendia en todo por que ellas no eran culpables de como eran y que el trataba y queria a todos por igual,bueno aqui acabo.

NorbertoOoOoOo!* -

Despues de leer el texto he comprendido que las mujeres estan muy mal tratadas y no le veo la razon...porque creooo qe las mujeres son superiores a los hombres...se ve que en esa epóca y no sé si todavia se sigue haciendo...no se tenía compacion ni celebroy nisiquiera se pensaba ...como es posible que mujeres que estaban huyendo de la violacion,de enfermedades,incluso de palizas,fueran castigadas ella en vez de sus violadores u agrezores que cometieran esa injusticia...para mi...creo que deberia de existir una ley en la cual cada hombre que matara a una mujer fuera castigado con la misma moneda...pero en fin...esto es tu tema en el cual las palabras no sirven de nada...de aqui mostrar todo mi apollo a aquellas mujeres que son cada día maltratadas y que cada día luchan por ser libres y felices...un abrazo...NoRbErTo~>(*)!

Jonay Cubas -

Al terminar de leer este texto me doy cuenta de que la vida son dos días, esas mujeres, cada una diferente, totalmente distintas unas a las otras, esas mujeres que sufriendo tanto, que hayan tenido que pasar por esa situación para poder alejarse del mal. Jesús es un gran hombre por que sin pensarlo las recibió con mucha alegría, les dio todo su amor y todo su cariño, las abrazó, y les dijo que las defendía en todo, por eso dio que Jesús es una gran hombre, trataba a todos por igual, quería a todos por igual, le daba exactamente igual el tipo de raza, el tipo de color de piel, lo mas bonito de una persona, no es el físico, sino, lo que siente de corazón. Recalco ya, y con esto termino diciendo que, todos somos iguales.

Joel -

Desde mi punto de vista creo que esta istoria es bastante interesante ya que trata de cómo se intentaba juzgar a varias mujeres por defender sus derechos, ganarse la vida, o por su condición de mujeres. Jesús no fue capaz de juzgarlas porque ellas no habían cometido ningún pecado, en cambio aquellos hombres se sentían justos creyendo que hacían bien en entregar las mujeres a Jesús para que las condenara, se basaban en la ley de esos tiempos, leyes machistas y violentas, por eso eran ellos los que debieron ser juzgados.